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Duración:
3 días
Covadonga, cuna de la reconquista, tierra de
montañas, bosques y aguas, caminos hoyados por caballos de conquistados
y conquistadores, caminos que todos los caballistas deberían pisar a lomos
de sus monturas. Salir de Gijón es en si un privilegio,
ciudad con una historia perdida en el tiempo, donde el pasado se mezcla con el
presente. Desde el concejo de Deva, hermoso en su sencillez,
los cascos de nuestros caballos resuenan en caminos y caleyas. Música que
nos hace pensar en la travesía que nos espera cruzando Asturias de la parte
central a la oriental. Volviendo al presente admiramos las casonas y chales
que nos rodean mientras salimos de la comarca de Deva, camino del alto del Curviellu
. Gijón y una buena parte de la costa asturiana llenan las vistas
que a nuestras espaldas quedan. Desde el alto el Curviellu, el valle
de Peón nos llena la vista. Sus grandes praderas rodeadas de
las pequeñas sierras, su núcleo rural, que nos hace sentir que atrás
queda la ciudad y delante nuestra aventura y Covadonga con la Santina
. Bajamos al tranquilo paso de nuestros amigos y compañeros
los caballos por el Camin Real de Peón , cruzamos las
caserías da Barcena , el LLlantau , y
el río España . Después dejamos este cauce
y nos espera la subida al Alto de la cruz . Nuestros caballos
apuran el paso por si solos como intuyendo lo que nos espera al o tro
lado, y nuestros ojos se vuelven a llenar acompañados de nuestra imaginación
que galopa ante la inmensidad de los hermosos Picos de Europa
que coronados están por las primeras nieves. Allí esta la Cueva
con la Santina . Pasamos por Nievares
, su torre medieval con impresionante casona y una
autentica panera, quizás de allí nos llegue el olor a embutido aromatizado
con humo. Después de la bajada, el valle del rió Valdedios,
sus pueblos; las Grases da Riva y da Bajo
, con la Capilla de las Animas , la
de San Vicente donde se conserva una estela en piedra de la
época de los astures lugonni que están considerados
los mas antiguos de Asturias. No olvidarnos del Palacio de la Mota
con su molino y los llagares de sidra que siempre nos acompañaran
en todo el recorrido. Intuimos a Villaviciosa 3 Km . al norte,
nosotros y nuestros caballos miramos en dirección sureste encaminándonos
al puente romano de Amandi , donde existe la iglesia
románica de san Juan de Amandi , declarada monumento del arte
medieval. Y la noche entra con nosotros. Lo primero los caballos; agua,
grano, prado y a descansar. Ahora nosotros; cena en el llagar Cortina
, que haciendo honor a su Q de calidad, nos sirve los mejores pescados
y carnes a la brasa. Todo regado de sidra y buen vino, exquisitos postres. Si
señor a esto se le puede llamar el descanso del caballista, dormir en Casa
Puente Amandi que con su inmejorable casa y su amable trato nos hacen
descansar como en el séptimo cielo. ¡Buenas noches!. Por
la mañana nuestros caballos están en plena forma, un buen pienso
y a caminar entre pueblos. Valducar , por las orillas del río
Puente Coro llegamos a Malpasu . Bosques de
rivera que se abren al llegar a las vegas con sus praderas. Villaverde
con sus quintanas ,los molinos que nos traen viejos recuerdos, la subida
al monte Sama nos deja en la Venta de
Coro , la Ermita Románica de los Mártires
, Breceña , el barrio del Cueto
donde la sidra corre para apagar la sed de los caminantes, Buslaz. Y
subiendo el monte Tandion , llegamos a Sietes
que nos recibe, con sus casas de indianos típicas asturianas, su iglesia
de Santu Medero de 1555,sus centenarios hórreos. Es
aquí donde dejaremos Villaviciosa para entrar en el concejo
de Piloña , otro pueblo LLares y nuestros
estómagos se revelan pensando en la fabada que nos espera en Casa
Zule , del pueblo de Anayo que con vistas a lo que
hemos cabalgado y hemos de cabalgar la sierra de Ques , y los
valles Piloñeses nos reconforta con su buen comer. Mencionar
que dispone de una autentica bolera asturiana. Entramos en la parroquia
de Borines ,la retuerta, el Brixon , la cuesta,
sus palacios rurales, su agua mineral ,sus antiguos balnearios, la antigua leprosería
de Vallobal . Otros
pueblos son Miyares , La Goleta , La
Trapa , Sorribas , desde donde podemos admirar el monte
de Sueve donde pastan los míticos caballos asturcones
.
Codiciados por los romanos por su bravura y resistencia, cuando
por las empinadas sendas de los picos de Europa llevaban sobre sus lomos, de dos
en dos, a los jinetes astures y cantabros. Contemplamos a estos caballos con orgullo,
pues hoy en día siguen siendo famosos en los picaderos de toda España
mientras enseñan a niños y grandes la difícil disciplina
del salto a caballo. Con nuestros ojos impregnados del color negro de su pelambrera
recordamos que en las entrañas de estas tierras existe el azabache
, mineral negro como el asturcón. Seguimos cruzando pueblos,
que ya pertenecen al concejo de Parres por la vega del río
Piloña , por el Camin de la Reina nos
acercamos a Llames de Parres donde en Casa Gaspar
podremos comer huevos o carnes, buenos licores y pa los mas bohemios, el ultimo
teatro rural de Asturias, pequeño y coqueto ,nos llevan a ver trovadores
y recordar las viejas costumbres de antiguas educaciones sociales.Dormir es necesario
y en Llames no falta quien te de una cama, ¡descansados!.
Al día siguiente nos atrae sin pausa hacia el corazón de
los Picos de Europa y por merecimiento corazón de la España
reconquistada, esa Santina, esa basílica que con su piedra
roja apaga el sol en los atardeceres de otoño. Nuestros caballos
y compañeros, listos, encaramos el collado de Llames ,
seguimos por los bosques de rivera del río Piloña ,
donde los salmones en ultimo rito de vida lo dan todo por desovar y dar continuidad
a sus genes. En verano veremos sus ponederos, marcados por perfectos círculos,
donde frezan macho y hembra en la danza ritual de la continuidad.Llegamos a los
coros desde donde todavía nos protege la Sierra
del Sueve y ya divisamos Cangas de Onis. Entramos
en la antigua capital de España por la Vega de
los Caseros , Villanueva con el antiguo monasterio
románico de san pedro hoy convertido en parador
nacional. Entramos en Cangas de Onis y lo primero su capilla,
donde el monolito enterrado en sus entrañas nos dice que la madre naturaleza
es algo que invadió los corazones humanos desde los mas antiguos comienzos.
Sus calles donde el turismo es patente, nosotros abriendo ruta a lomos de nuestros
infatigables amigos llegamos al famoso " puente romano " de Cangas
de Onis. Lo admiramos, lo contemplamos y por supuesto lo cruzamos y si las piedras
sintieran revivirían miles de antiguas batallas que allí ocurrieron.
 Volvemos
a la margen derecha del río Sella salmonero por excelencia,
sus cotos salmoneros sus frezaderos (zonas de desove salmonero) más pueblos,
Soto de Cangas , La Riera , El Muñido
, donde esta el " Museo de Cerámica " y " la
Casa de los Relojes ". Siguiendo el
Camin del Príncipe a los pies de la Basílica
nos ponemos al pie de la Santa Cueva , hipnotizándonos
con la caída y sonido de sus aguas. Escaleras que parecen llevar a la cumbre
del mundo, nos ponen a los pies de esta pequeña y galana Santina
. La Basílica , que al atardecer lo invade todo
con su inmensidad teñida de rojo, Pelayo que con espada en alto parece
vigilar la cuna de todos los españoles. Nuestras monturas parecen percibir
que aquí se palpa el espíritu de la reconquista. Buen comer
y a disfrutar de lo vivido amenizado por los proyectos de nuevas aventuras. Y
como siempre agradecer a nuestras 8 monturas que nos llevaran a nuestra meta,
sus nombres son: Flamenco , Torbe , Bribona
, XX , Carbón , Jarpo
, Cimarron y Helmut
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