|
|||||||||||||||||||||||||
Donde el Y desde Lamuño, mirando para abajo, se contempla el comienzo de esta ruta, la Playa de la Concha de Artedo , coronada por su bahía, que le da nombre por su forma. En ella desemboca el rió Uncin . Playa pedregosa con aguas cambiantes a diversos colores que nunca uno se cansara de contemplar, pues ahí entre azules y verdes comienza el valle de la Barca que nos hará avanzar en mas de una ocasión a través de su río. Y al resguardo de la sombra del bosque de rivera y a lomos
de nuestros caballos contemplaremos diversas aves y demás
animales, su cachito de civilización cuando pasemos por
el pueblo de San Martín donde se encuentra
la iglesia del siglo XVlll
con la inscripción discriminativa a los vaqueiros de
alzada (de aquí no pasaran a escuchar misa los vaqueiros).
Saldremos por caminos que nos llevaran a contemplar el valle de las Luiñas , las sierras que lo rodean donde como gigantes las coronan los eólicos.
Dejándolo atrás, a nuestra vera nos hará
entrar en lo que fuera Camin Real que a través
del cauce del río Esqueiro , truchero
i Después de disfrutar del verdor y frescor de los bosques de rivera de dicho río, se nos abrirá a nuestros ojos la playa de San Pedro. Cruzaremos la desembocadura del río y los cascos de nuestros caballos pisaran la arena de esa playa, que nos hará disfrutar de sensaciones nuevas, cabalgaremos entre olas y se nos despertaran nuevos sentidos. El camino de vuelta tendrá emociones distintas, mientras conocemos nuevos caminos entre bosques, que al final nos llevaran a Lamuño
Lamuño , los caballos y una montaña
que parece una gran pirámide, en su cumbre La
Ermita de Santa Ana . Por el camino
la Playa de la Concha con
sus cambiantes colores, los pequeños pueblecitos , bosques
que esconden variedad de animales. La subida es calmosa, disfrutando de impresionantes vistas, nuestros ojos contemplaran buena parte de la rasa costera ,pueblos marineros, playas, cabos y faros. A nuestra espalda el interior con sus verdes valles, pueblos ganaderos, las montañas que los rodean con sus bien cuidadas graderías, sus pueblos vaqueiros, el futuro hecho realidad, representado en los grupos de eólicos que coronan las sierras donde campean los salvajes caballos. Para los mas expertos, las galopadas serán largas, mientras el descenso nos proporcionara nuevas vistas de dos mundos hechos uno.
Desde Lamuño , como sabéis pueblo marinero ,se contempla la Sierra de los Vientos que arrima al mar sus compactas montañas.
Desconfiados por naturaleza y por necesidad, pues los lobos a veces gustan de acercarse a la mar y atacan a sus crías, nos acercaremos a ellos con tranquilidad en posición tumbada sobre el caballo, será así como distinguiremos sus peculiares características. Galoparemos por esos pastos disfrutando de las maravillosas vistas que la rasa costera ofrece desde esas alturas. El camino se hará entre bosque donde los corzos, jabalís y demás animales se esconden esperando la anochecida. ¡Hermosa ruta de 4 horas donde se funden en nuestros ojos los pueblos vaqueiros rasa costera ,valles playas y montañas!. Donde el camino de Santiago pasa por Lamuño , nosotros comenzamos esta ruta que discurre un buen tramo sobre las huellas que los peregrinos dejan en su tránsito por las peculiares caleyas que nos llevarán hasta el pueblo de Soto de Luiña .
|
|||||||||||||||||||||||||

camino
de
Santiago pasa por Lamuño , nosotros
comenzamos esta ruta que discurre un buen tramo sobre las huellas
que los peregrinos dejan en su tránsito por las peculiares
caleyas que nos llevarán hasta el pueblo de Soto de Luiña
.
Un
refrigerio y a seguir cabalgando cruzando el pueblo.
ndiscutible
y donde las nutrias hacen su buena vida, llegando incluso a
pescar en su desembocadura. 
Por
sus cimas se encuentran los pastos de verano, por donde campean
los típicos caballos salvajes de montaña con sus
mostachos fortalecidos de comer los toxos que nos recuerdan
al famoso Groucho Marx.