| | | Nociones
básicas sobre la monta |
| | La
posición, el estado de ánimo, el equilibrio y la distribución
del peso influyen en la forma en la que se comporta un caballo cuando lo montamos.
La forma de montar puede provocar que el caballo parezca estar tocado de
una mano o de un pie. El caballo y el jinete tienen que trabajar como una misma
unidad. La posición del jinete es uno de los principios básicos
de montar a caballo. La posición óptima del jinete es relajada y
sin ningún tipo de tensión, sin molestar al caballo. Esto es cuando
el jinete se encuentra relajado, y no pelea contra el movimiento del caballo,
ni se sujeta a las riendas agarrotado. Solamente se debe montar con la
espalda recta si estamos relajados, por que si no lo estamos nos podemos hacer
mucho daño. Los jinetes no se deben sentar a un lado de la montura,
esto puede resultar muy perjudicial para el caballo, el peso desproporcionado
del jinete hace imposible que el caballo pueda relajarse y trabajar igualado a
ambas manos. Sentarse hacia un lado, presiona las costillas del caballo,
interfiriendo con su coordinación, equilibrio y desarrollo muscular, y
aumenta la presión sobre sus patas, perjudicando el hueso y el tejido.
Mayoritariamente, los jinetes que montan demasiado a la derecha es por que
son diestros, y los que montan demasiado a la izquierda porque son zurdos. Esto
pasa porque esa parte del cuerpo es más fuerte que la otra. |
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Breve historia sobre los caballos |
| | El
caballo tal y como lo conocemos actualmente apareció hace aproximadamente
unos 60 millones de años su antecesor más temprano fue el: Eohippus,
también conocido como "caballo del alba", este antepasado ilustre
fue el que dio origen a la familia equidae. Dentro de esta familia se encuentran:
la cebra, el burro los asnos y el caballo salvaje de Przewalski. El Eohippus
no se parecía casi en nada al caballo actual en tamaño, medía
un promedio 35 cm. a la cruz, pesaba unos 5.5 kilos mas bien parecía un
perro que un caballo tenía el dorso arqueado y en lugar de tener un dedo
protegido por un casco, tenían una mano con planta carnosa, con 4 dedos
en las patas delanteras y 3 en las traseras, todos ellos terminados en unas fuertes
uñas córneas sus dientes estaban adaptados para el consumo de hojas
tiernas de los arbustos y sus ojos también eran diferentes, pues estaban
situados más al centro de la cabeza.
Muchas personas piensan que el caballo llegó a América
durante la conquista, pero esa idea no es del todo cierta. Durante el período
Eoceno, al principio de la evolución equina, Norteamérica ya estaba
habitada por antepasados del Equus caballus.
En aquel entonces el continente
Americano se encontraba conectado a Europa y Asia a través de puentes naturales,
que se mantuvieron hasta el fin de la época glacial, aproximadamente en
el año 9000 AC. Estos puentes permitieron que durante más de un
millón de años, se produjeran migraciones de especies de Equus hacia
lo que se conoce como el Viejo Mundo. Al derretirse los glaciares América
quedó aislada del resto de los continentes y mil años después,
por causas que aún no se conocen, el caballo se extinguió por completo
en este continente. Las cuatro especies relacionadas con el Equus se distribuyeron
de la siguiente manera: caballos en Europa y Asia occidental, asnos y cebras en
el norte y sur de África respectivamente, y onagros en el Medio Oriente.
Los hombres de la edad de piedra, que vivieron en el continente Europeo en la
época remota, conocieron los caballos. Los mataron para alimentarse sin
pensar en domesticarlos y usarlos como montura y con otros fines. Sabemos el aspecto
de aquellos, porque los artistas prehistóricos los reprodujeron en las
paredes de las cavernas: eran animales de miembros pesados y cortos. Los árabes,
que vivían en un país cálido, polvoriento y arenoso, produjeron
unos caballos pequeños y fuertes que podían avanzar con sorprendente
rapidez. Un tipo muy distinto de animal se obtuvo en Europa: corpulento
y muy vigoroso capaz de transportar a los caballeros pesadamente armados y llevar
cargas enormes. En 1519, el caballo regreso a Norteamérica. Hernán
Cortes, explorador y conquistador, fue de Cuba a México con 16 corceles.
Los pueblos mexicanos se asustaron por ver animales tan inusitados para ellos.
Con el paso del tiempo los caballos se convirtieron en un bien tan apreciado que
concedieron gran poder a su propietario. A lo largo de la historia hubo caballos
que se hicieron famosos y su fama aun perdura en nuestros días, siendo
algunos de los más famosos: | | |
| Caballos famosos
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El caballo ha
sido muy importante dentro de la historia de la humanidad y ha acompañado
al hombre desde épocas muy antiguas. Pero dentro de esta enorme cantidad
de caballos que contribuyeron paso a paso a forjar la historia moderna, hay algunos
que ganaron fama al pasar de los años y que tienen un espacio privilegiado
dentro de la memoria histórica. Bucéfalo: El
caballo de Alejandro Magno Nombre del caballo de Alejandro
Magno . Su nombre significa "Cabeza de buey", apodo que al
parecer recibió el animal por el aspecto redondeado de su cara y la considerable
anchura de su frente, donde además resplandecía una mancha blanca
en forma de estrella. Bucéfalo fue la montura de Alejandro desde que éste
contaba con la edad de 12 años, a raíz de que lo conociera mientras
presentaban diversos caballos ante su padre el rey Filipo II de Macedonia para
que los comprara. Fue entonces cuando, según narra la leyenda, el caballo
comenzó a mostrarse tosco y salvaje, relinchando y lanzando coces por doquier,
sin que nadie lograra apaciguarlo. Fue entonces cuando sólo el joven Alejandro
logró montar al caballo, momento que haría pronunciar a su padre
la célebre frase: "Hijo, búscate un reino que se iguale a tu
grandeza, porque Macedonia es pequeña para tí." Dícese
que desde entonces, Bucéfalo sí permitió ser cuidado por
los sirvientes de Alejandro, pero que sólo se dejaba montar por él.
Acompañó desde ese día a Alejandro Magno por
toda su campaña en Asia, hasta que murió a los 30 años por
las heridas sufridas en la batalla del río Jhelum en el año 327
a . de C. Alejandro honró la memoria de la batalla fundando la ciudad de
Nicea, "Ciudad de la Victoria ". Cerca de allí, hacia el poniente,
fundó la ciudad de Bucéfala, en honor de su noble caballo. Se cree
que este sitio está localizado frente al moderno pueblo de Jhelum, en la
provincia del Punjab, al noreste del actual Pakistán.
Babieca:
El caballo del Cid Cualquiera que haya leído
el Cantar del Mio Cid recordará el nombre de este caballo. De pelaje blanco
y al parecer de raza Andaluza, fué criado en un convento español.
Según se cuenta, era un caballo obediente, ágil y lleno de brío,
ideal para la guerra. Es muy conocida la ultima batalla que ganó el
Cid , gracias en gran medida a su brioso caballo. El cuerpo sin vida
del Cid, fue atado a la silla de su corcel que a todo galope marcho frente a las
tropas del Cid, levantando la moral de los soldados y amedrentando a los moros,
que al ver semejante escena, pensaron que el Cid se había levantado de
entre los muertos para seguir luchando. Tras la muerte de Rodrigo Díaz,
Babieca no volvió a ser montado y murió dos años más
tarde a la increíble edad de 40 años. Marengo:
El caballo de Napoleon I Este era un caballo
tordillo de raza árabe con unos 1.45m de alzada. Fué importado de
Egipto a Francia en el año 1799, a la edad de seis años. Fué
el corcel más conocido del emperador Napoleón I
(contaba con unos 130 caballos para su uso personal). Marengo es recordado como
un caballo de constitución ferrea. Veloz y manejable, se dice que permanecía
tranquilo durante los disparos de armas de fuego. Fue herido en batalla, ocho
veces en toda su vida y finalmente fué capturado después de Waterloo
y llevado a Inglaterra, donde murio a los 38 años. Su esqueleto fué
llevado al National Army Museum en Sandhurst.
Strategos: El caballo de Aníbal
La gran hazaña de Aníbal (247 183
a .C) fue atravesar los Alpes con
cincuenta mil hombres, diez mil jinetes
y cincuenta elefantes para derrotar
a los romanos en su propio Imperio.
El caballo que le acompañó en esta
gesta fue Strategos (en griego General).
Según cuentan era un caballo de gran
alzada y color negro azabache. Inquieto,
veloz y manejable eran otros de los
adjetivos que calificaban al animal.
Hay que recordar que los cartagineses
montaban sin bocado, frenos y a veces
sin bridas. Aníbal mandó traer de
Tesalia a Strategos en su afán de
imitar a Alejandro Magno, su gran
ídolo de juventud. (Recordemos que
el comerciante que trajo a Bucéfalo
también era de Tesalia).
Incitatus: El caballo de Caligula
Calígula (12 41 d.C) reinó en Roma
desde el año 37 al 41. A pesar de
que los romanos no confiaban demasiado
en la caballería de sus ejércitos
y siempre prefirieron a sus legiones,
eran amantes de las carreras de caballos.
Incitatus (que significa impetuoso
) llegó a Calígula desde Hispania
para las carreras. El emperador adoraba
al animal así que mandó construir
una caballeriza de mármol con pesebre
de marfil. Más tarde le edificó una
casa jardín con sirvientes para que
al corcel nunca le faltase nada y
pudiera recibir a los invitados que
el propio Calígula mandaba para que
visitasen a Incitatus. Cuenta la leyenda
que antes de las carreras el emperador
dormía al lado de su caballo y para
no interrumpir el descanso de éste
decretaba en la víspera el silencio
general en toda la ciudad bajo pena
de muerte. Además se cuenta que una
vez Incitatus perdió una carrera y
que Calígula indignado con el auriga
lo mandó matar diciéndole al verdugo:
Mátalo lentamente para que se sienta
morir.
Genitor: El caballo de Julio César
Genitor nació en la casa de Julio
Cesar ( 44 a .C 100d.C). Los arúspices
predijeron que el dueño del caballo
sería el dueño del imperio del mundo.
Genitor (que significa padre, reproductor
o creador) obtuvo su nombre en memoria
del padre de Julio Cesar que murió
cuando él tenía 14 años.Ante las predicciones,
Julio César alimentó al animal, lo
cuidó y no permitió que nadie a parte
de él montase al caballo. Mandó levantar
una estatua de Incitatus frente al
templo de Venus Genetrix para que
lo protegiera. Con Genitor fue con
el que Julio César traspasó el Rubicón
cuando se decidió a la conquista del
poder con una guerra civil. Cuenta
la leyenda que en vez de patas tenía
pies de hombre y que sus pezuñas eran
como dedos.
Lazlos: El caballo del desierto
Lazlos, significa caballo del desierto,
y fue el primero que tuvo Mahoma y
con el que hizo su primera peregrinación
a La Meca. El caballo se lo regaló
el gobernador de Egipto en los primeros
años de la Égira. A pesar de tener
a Lazlos Mahoma nunca abandonó a Al
Qaswá (su camello favorito). Con todo,
Mahoma tuvo una gran pasión por los
caballos y en especial por las yeguas.
Este amor le llevó a escribir: El
diablo nunca osará entrar en una tienda
habitada por un caballo árabe. Más
tarde, empezó a preocuparse por la
supervivencia de la raza. Así escribiría
en el propio Corán: Cuantos más granos
de cebada proporciones a tu caballo,
más pecados te serán perdonados Esto
justifica la grandeza del caballo
árabe y la relación con el hombre
que dura ya 13 siglos.
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| Cómo comprobar
la buena vista del caballo | | |
Muchos cuidadores
comprueban la buena salud visual de su caballo acercando la mano al ojo del animal.
Esta no es una buena forma de hacerlo, puesto que sin duda cerrará
el ojo, impulsado por un acto reflejo, lo cual no tiene por qué significar
que el caballo vea bien. Aunque no vea por ese ojo, el caballo lo cerrará,
impulsado por el pequeño movimiento de aire que provocaremos. El
método más adecuado para realizar la comprobación es acercando
un único dedo al ojo, de forma pausada y sin movimientos bruscos que generen
aire. Si haciéndolo así el caballo cierra el párpado, podremos
estar seguros de que ve por ese ojo. |
| | | Curar
el tic del oso | | |
Con el nombre
de "Tic del Oso" conocemos el movimiento continuado que realizan algunos
caballos, que balancean su cabeza en la puerta de la cuadra. Una costumbre que,
además de desagradable, es contagiosa para con sus compañeros de
cuadra. Por eso, en cuanto vea que uno de sus caballos comienza a realizar
estos movimientos, es imprescindible que tome medidas al respecto. Una
solución sencilla y bastante apropiada es la de colgar una pelota de tenis
o de golf justo en el centro de la puerta. La ataremos a una cuerda, que colgaremos
en el extremo superior de la puerta, por fuera del box, haciendo que la pelota
se sitúe en el medio de la puerta, por donde el animal suele asomar su
cabeza. De esta forma, cada vez que balancee su cabeza, el caballo se dará
contra la pelota, algo que le resultará molesto, por lo que finalmente
dejará de hacerlo | | |
| Revisión
básica de la salud del caballo |
| | Es
importante saber cómo realizar una revisión básica a la salud
de nuestro caballo. Una tarea sencilla que nos servirá para la detección
de enfermedades a tiempo, lo que puede suponer en muchos casos aumentar considerablemente
la posibilidad de curación. Para ello debemos revisar la respiración,
la temperatura y el pulso del animal, de la siguiente forma: - Temperatura:
que deberá estar entre los 36.6 y lo s 38.3ºC. Para medir esta temperatura
lo correcto es la utilización de termómetro con glicerina.
- Respiración:
deberá ser de 8 a 16 respiraciones por minuto.
Adquiera la
costumbre de realizar este revisión básica cada cierto tiempo, cree
un hábito en el animal para que se deje consultar sin problemas. Estos
sencillos pasos pueden evitarle más de un susto grave. |
| | | El
movimiento de la cola | | |
Muy al contrario
de lo que ocurre con los perros, que mueven la cola para dar muestra de su alegría;
el caballo tiene la costumbre de moverla como claro síntoma de irritación.
De hecho, los golpes originados por estos movimientos, que actúan
como auténticos latigazos, pueden llegar a producir heridas en el criador,
principalmente si se producen en la cara. Por ello siempre es recomendable anudar
la cola cuando nos dispongamos a trabajar con las piernas posteriores del animal.
El caballo puede sacudir de esta forma la cola gracias a la parte rígida
sobre la que van implantadas las crines, denominada "maslo", se trata
de una zona de unos veinte centímetros y que es móvil. |
| | | No
deje el caballo solo | | |
Tenga presente
siempre una afirmación: un caballo que está solo se aburre. Efectivamente,
el caballo que vive en libertad se encuentra jerárquicamente introducido
en una manada y, por tanto, está acostumbrado a que otros semejantes le
acompañen a diario. Por eso, cuando se encuentra solo se aburre. Resulta
importante tenerlo en cuenta puesto que no se trata únicamente de una cuestión
de diversión, sino que además puede influir de forma muy notoria
en el desarrollo físico y psicológico del animal. Un caballo que
está siempre solo puede mostrarse deprimido y triste, llegando incluso
a pasar temporadas sin apetito, lo que siempre terminará influyendo en
su salud. En caso de que no le sea posible ofrecerle la compañía
de otro caballo, pruebe la de un asno, un cordero o incluso una cabra; le harán
sentirse más acompañado. Muchos cuidadores incluso ponen música
en los boxes para crear un ambiente tranquilo y relajado. |
| | | Vigile
sus excrementos | | |
Las heces de
nuestro caballo nos ofrecen gran cantidad de importante información sobre
su estado físico, por ello resulta necesario que las vigilemos cada cierto
tiempo. Tenga en cuanta las siguientes consideraciones para comprobar
el estado de su caballo: - Si los excrementos tienen consistencia, poco
olor y color pardo-verdoso, son un síntoma de que el caballo ha digerido
correctamente su ración y su estado es el correcto. - Si podemos ver
algunos granos de avena o cualquier otro alimento, significará que parte
de la ración se ha desperdiciado, ya sea por mala masticación o
por mala digestión. En este caso será conveniente modificar el tipo
de alimentación o, en caso de considerarlo necesario, la cantidad.
- Si las heces son secas y duras: el caballo necesita menos alimentos secos y
más "frescos": hierba verde, mezclada con forraje seco, zanahorias,
hinojos, etc.; es la mejor solución. - Si las heces son blandas y
verdes: nos habremos pasado con el alimento verde, por lo que habrá que
incluir en su dieta forraje seco y una buena dosis de salvado.
En
caso de que observemos diarrea y no sepamos de dónde viene (un exceso de
azúcares, por ejemplo), acudiremos de inmediato al veterinario.
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| | | Cómo
quitar el vicio de morder el rozal |
| | Muchos
caballos tienen el vicio de morder su ronzal de sujeción cuando se encuentran
atados; una actitud que incluso provoca el corte del ronzal en ocasiones.
Pues bien, existe un sencillo truco para ponerle solución a este problema:
proteja el ronzal introduciéndolo en un tubo de goma (manguera de riego).
Este tipo de tubo es muy barato, pudiendo encontrarlo en prácticamente
cualquier ferretería. Además puede cortarse con facilidad, adaptándolo
a los diferentes recorridos del ronzal.
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| ¿Qué
son los espejuelos? | | |
Con este complicado
nombre, Espejuelos, se conoce a las pequeñas excrecencias de córnea
blanda que aparecen en la cara interior de cada miembro, al nivel de las rodillas
y de los corvejones. Suelen ser prominentes en los caballos de razas
rústicas y resulta necesario reducirlos con un cuchillo. En realidad
se trata de un vestigio de pulgar, puesto que originariamente los caballos tenían
varios dedos y entre ellos el pulgar. La evolución sufrida
por estos animales provocó la desaparición de estos dedos, quedando
únicamente el pequeño trozo de uña que los expertos denominan
"espejuelo".
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| LLagas. Cómo
curarlas | | |
Las llagas son
una dolencia sumamente común en nuestros caballos, tanto el trabajo en
el campo como la vida en el box pueden provocar este tipo de pequeñas dolencias,
que cualquier cuidador debe ser capaz de curar convenientemente. A
continuación le explicamos cómo hacerlo. 1.- Limpiar
las llagas: es el primer paso, totalmente necesario. Para ello precisaremos
del siguiente material.
- Algodón. - Gasa: para
los apósitos. - Vendas: cubre las llagas, manteniendo los tejidos.
- Cinta adhesiva: para sujetar el apósito. - Alfileres de
seguridad: para distintas sujeciones. - Pinzas: para la extracción
de cualquier elemento extraño. - Tijeras: para cortar carnes muertas,
pelos... 2.- Desinfección de las llagas: para
lo que podremos servirnos de: - Alcohol de 70º o 90º:
produce una desinfección activa, aunque puede ser algo dolorosa para el
caballo. - Mercurocromo: la desinfección es más suave, ayudando
a limpiar las heridas. - Tintura de yodo: realiza una desinfección
interna. - Pomada de óxido de cinc: sirve para secar las suelas
podridas. 3.- Realizar los cuidados oportunos: las
distintas llagas precisarán de la realización de diferentes tipos
de curas: - Aplicación de crema antibiótica:
que favorecerá la cicatrización protegerá las llagas contra
las infecciones. - Polvo con sulfamidas: ayuda a la cicatrización.
- Vaselina: protege las heridas. - Mytosyl: protege las heridas
al tiempo que ahuyenta los insectos que acuden a ella. - Bomba cicatrizante:
protege las llagas al tiempo que facilita la cicatrización. Debemos tener
cuidado con ella puesto que el ruido que produce inquieta mucho a los caballos.
- Polvo de aluminio: que sirve para formar costra artificial.
| | | | Ataques
de sudor | | |
En ocasiones
habrá encontrado a su caballo cubierto de un sudor frío tras regresar
del trabajo. Usted ha procedido correctamente: le ha secado bien y le ha dejado
a cubierto, pero aún así al regresar a la cuadra lo encuentra completamente
sudado. Esta es una situación que debemos evitar, puesto que el
sudor puede ser el causante de múltiples complicaciones. Para ello
procuraremos que el caballo regrese siempre a la cuadra fresco y calmado, si observa
que aún está fatigado, camine un poco con él hasta que se
calme. Tenga en cuenta que estos ataques de sudor son siempre consecuencia
de un estado nervioso que puede venir provocado por múltiples razones,
las más comunes son la preocupación por el trabajo o por la actitud
del jinete para con el caballo. Por eso, en caso de que su animal tenga tendencia
a este tipo de ataques, procure vigilarle durante el trabajo, no sea demasiado
severo con él, no le produzca estrés. Antes de guardarlo
en su cuadra, asegúrese de que está totalmente seco y caliente,
dele un poco de heno y déjele solo para que se tranquilice (comprobando
de vez en cuando su estado). | | |
| Mantener una
venda en la cola | | |
En determinadas
circunstancias, sobre todo cuando transporte a su caballo, será necesario
que su cola permanezca protegida para evitar los molestos roces. Para
ello nada mejor que proceder a vendarla, utilizando una venda especial con la
que iremos enrollando la cola desde la parte superior hacia abajo. El
problema que presenta esta solución es que muchas veces la venda termina
por deslizarse y caer, para evitar que esto suceda, le recomendamos que realice
unas primeras vueltas en la parte superior de la cola, levante un montón
de crines y proceda después a apretar correctamente la venda. |
| | | Aplicar
un antiinflamatorio | | |
Los antiinflamatorios
son, sin duda, uno de los productos más complicados de aplicar al caballo.
Por sus especiales características muchos deben ser reblandecidos al baño
María, lo que supone una dificultad añadida a la hora de aplicarlo
sobre los tendones, puesto que resbala y llega a perderse antes incluso de que
pueda colocarse la venda. Para evitar que esto suceda, le recomendamos
un sencillo truco: extienda el producto sobre un trozo de papel de periódico
y colóquelo sobre la extremidad afectada de su animal; después podrá
servirse de la venda para sujetar el papel, consiguiendo que todo quede en su
lugar. Sin duda un método sencillo y sumamente
eficaz. | | | | ¿porque
se niega un caballo a comer? | | |
Muchos cuidadores
se vuelven "locos" tratando de encontrar los motivos que hacen que su
caballo rehuse el alimento. A continuación le exponemos algunos
de los más habituales: - Un mal olor: el caballo es particularmente
sensible a los olores y, aunque tenga mucha hambre, se negará a comer cualquier
alimento que le transmita un olor raro (la orina de los ratones suele ser uno
de los más habituales). - Tener sed: un caballo que tenga sed rehusará
comer. Si al entrar en su establo, comprueba que el caballo no ha consumido su
ración, deberá verificar de manera inmediata si dispone de agua
o no y, en caso de tener, conviene que se asegure de que está limpia. |
| | | Las
garrapatas | | |
Se trata sin
duda de una de las mayores y más frecuentes molestias que sufre nuestro
caballo. Lo primero que debe saber sobre las garrapatas es dónde
las encontrará, en ese sentido conviene conocer que suelen resguardarse
en los setos y en los helechos. Desde allí conseguirán pasar al
cuerpo del caballo, lo harán principalmente a sus patas y a su pecho, desde
donde se alimentarán de su sangre. Pero el mayor peligro no es ese:
la garrapata es uno de los principales transmisores de la enfermedad denominada
"piroplasmosis", una dolencia que puede tener resultados fatales para
el equino. En caso de que compruebe que éstos ácaros están
"atacando" a su caballo, deberá reaccionar de la siguiente forma:
- No las arranque: a pesar de ser la reacción natural de muchos
cuidadores, esto es un gran error, puesto que la cabeza de la garrapata puede
quedar bajo la piel del animal, provocando una infección. - Trate
de matarlas: para ello existen diferentes métodos: unas gotas de éter,
el calor de un cigarrillo, un stick antigarrapatas para perros de los que encontraremos
en el veterinario... todos estos métodos harán que la garrapata
muera y caiga por sí sola. | | |
| Las medicinas
desagradables: Administración |
| | Muchas
más veces de las deseadas, nuestro caballo necesitará que le sean
suministradas medicinas en forma de polvos o tabletas que con seguridad no le
resultarán agradables. Muchos cuidadores se vuelven locos intentando
que el animal tome estas vitaminas; pues bien, existe un sencillo truco que le
ayudará a suministrar estas medicinas con suma facilidad. Consiste en mezclar
estos medicamentos con una ración de comida. Para asegurarnos de
que no deja nada, haremos la ración algo más pequeña de lo
habitual. Elija un alimento particularmente sabroso para el animal, con
el objetivo de que no lo rehuse. Añada manzanas, zanahorias... según
el gusto de su caballo. | | |
| Cómo curar
una ampolla | | |
Por desgracia,
las ampollas en la espalda de nuestro caballo son algo habitual. Ya sea
por un mal pliegue de una manta o por una silla mal adaptada, la piel del animal
se despegará y formará una hinchazón cuyos bordes estarán
plegados: una típica ampolla. A pesar de que no se trata de una dolencia
grave, siempre será recomendable proceder cuanto antes a su curación.
Para hacerlo, lo primero de todo será poner hielo sobre el hinchazón,
para lo que será bueno disponer de una funda donde colocar el hielo, para
después sujetarlo sobre la zona (en caso de no disponer de nada que nos
sirva de funda, un calcetín puede hacer correctamente esa función).
Para sujetarlo sobre la zona, nos serviremos de una cinta. Si la ampolla
surge cuando se encuentra de paseo con su caballo, puede arrancar un terrón
de tierra y colocarlo sobre el hinchazón por el lado de la hierba. A ser
posible, convendrá que la hierba esté mojada, para mayor eficacia.
Lo sujetaremos con un trapo y una cuerda. Por supuesto, deberemos vigilar
la zona durante los siguientes días, procurando que esté siempre
limpia y al aire, evitando en la medida de lo posible colocar algo sobre ella.
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| El aseo |
| | DUCHA
CON AGUA Y JABÓN Se trata de una forma de limpieza únicamente
aconsejable en caso de que el caballo esté sucio de grasa, ya que el exceso
de jabón reseca la piel del animal, llegando a producirle picores e incluso
dejándola sin brillo (si no es más conveniente lavarlo únicamente
con agua).Para duchar al caballo con agua y jabón es recomendable seguir
estas pautas: - Utilizar jabones especiales.
- Aplicar el jabón
una única vez (no hay que aclarar y volver a enjabonar).
- Utilizar
agua caliente.
- En invierno conviene lavar al animal por partes, utilizando
una manta para cubrir el lugar del cuerpo que no estamos limpiando. Si estamos
a baja temperatura conviene ser rápidos en el baño y, una vez terminemos,
secar y cubrir de inmediato al caballo para que no coja frío.
- Existen
esponjas especiales, le recomendamos que utilice una para el enjabonado y otra
para el aclarado.
- Para enjabonar realice movimientos circulares sobre
el cuerpo del animal.
- No enjabone la cabeza del caballo.
LIMPIEZA
DE LOS CASCOS Se trata de una parte del caballo que siempre deberá
permanecer limpia. Aunque no dispongamos de tiempo para lavar al caballo por completo,
por lo menos una vez al día deberemos dedicar unos minutos a la limpieza
de sus cascos. Para ello utilizaremos simplemente un limpiacascos. Es una
zona en la que pueden clavarse diferentes objetos, produciendo heridas de considerable
peligro; además en ellos se suele acumular estiércol, lo que los
convierte tembién en un foco de infección si no están perfectamente
limpios. A esto se suma el hecho de que los caballos con cascos blandos
suelen tener el problema de que se desgastan con enorme facilidad y rapidez, especialmente
por la parte de los talones; por lo que la revisión diaria es ineludible.
En esta revisión deberemos además analizar el estado de las herraduras,
su asentamiento, los clavos...La limpieza diaria de los cascos puede evitarnos
numerosos contratiempos. Además del nombrado limpiacascos, es aconsejable
utilizar otros dos productos, que son: - Pomada para cascos: refuerza
y favorece su desarrollo natural, evitando el agrietamiento y favoreciendo su
elasticidad).
- Alquitrán para cascos: que nos ayudará a
eliminar las bacterías, los gérmenes y el mal olor.
Le
recomendamos además que lleve consigo un limpiacascos cuando salga a pasear
con su caballo, de forma que si empieza a cogear, podrá analizar si existe
algún problema (tiene algún objeto clavado), y si es así
solucionarlo en ese mismo momento. LIMPIEZA COMPLETA Es
la limpieza que conviene realizar al caballo una vez haya finalizado su trabajo
ya que en ese momento su cuerpo estará caliente, lo que favorece que la
suciedad se suelte mucho más fácilmente y le resultara mucho mas
agradable. - Primero deberemos eliminar los restos de barro y de sudor
utilizando el cepillo de raíces que pasaremos sobre la piel del caballo
con suavidad para no molestarle. Hay que prestar especial cuidado a las zonas
sensibles: cabeza, barriga y parte interior de las extremidades.
- Después
cogeremos la bruza y la pasaremos enérgicamente por cada parte del caballo.
Conviene realizar alrededor de seis pasadas en cada lugar, sin golpear al animal
con la bruza sino más bien apoyándola de forma suave pero firmemente
de modo que las cerdas penetren en su pelo y limpien la piel.
- Después
de cada pasada es conveniente limpiar la bruza, para lo cual la frotaremos contra
la almohaza.
- Limpie siempre hacia abajo y hacia atrás.
- Después
se limpiarán los cascos.
- La cara y el tercio superior se lavarán
con unas esponjas suficientemente humedecidas.
- Por último peinar
la cola y la crin con un cepillo de raices para que quede desenredada y suelta.
| | | | La
cabeza. El sistema de control del jinete |
| |
Sin lugar a dudas, la cabezada es uno de los elementos más importantes
de cuantos componen el equipo del caballo. Su fundamental función no es
otra que la de proporcionar los medios necesarios para el control de los movimientos
del caballo por parte del jinete. Conocer las diferentes cabezadas que
existen en el mercado, sus ventajas e inconvenientes, así como su forma
correcta de colocación resulta, pues, fundamental. TIPOS
DE CABEZADAS Aunque todas las cabezadas tienen, en un principio,
la misma función, lo cierto es que existen diferentes tipos LA
CABEZADA SIMPLE De un sola embocadura.
También conocida como cabezada de filete, aunque no tiene por qué
llevar necesariamente un filete. CABEZADA DOBLE La cabezada doble
se utiliza con dos embocaduras, por lo que resulta mucho más completa.
En jinetes que la sepan utilizar, ofrece un control estricto y correcto,
pero hay que tener mucho cuidado, puesto que mal usada puede provocar confusión
e incluso dolor al caballo. Dispone de los mismos elementos que la cabezada
sencilla, pero además cuenta con otros dos montantes unidos en una única
pieza para sujetar el filete y otro par de riendas para el bocado. COLOCAR
LA CABEZADA A UN CABALLO Siga los siguientes pasos: 1.-
Compruebe que la muserola y el ahogadero se encuentran desabrochados. 2.-
Coloque la hebilla de las riendas sobre la testera y cuelgue la cabezada en su
hombro izquierdo (asegurándose de que la frontalera está hacia
fuera). 3.- Sitúese a la izquierda del caballo. Coja la cabezada
de la cuadra quítele el ronzal. 4.- Pase las riendas por encima
de la cabeza del caballo, sujetándolas al cuello mientras le quita la cabezada
de cuadra. Cuelgue la cabezada de cuadra después de quitársela,
puesto que de otro modo el caballo puede enredarse con ella. 5.- Coja la
brida, tomándola por la testera con la mano derecha y dejando reposar la
embocadura en la mano izquierda o viceversa, como le resulte más sencillo.
6.- Acerque la embocadura a los labios del caballo e introduzca el pulgar
en la comisura de la boca, lo que le obligará a abrirla. 7.-
En el momento en que el animal abra la boca, introduzca suavemente la embocadura,
mientras levanta la cabezada hacia las orejas. 8.- Cuando tenga la
cabezada dentro de la boca, podrá utilizar la mano izquierda para pasar
la cabezada suavemente por las orejas del caballo. 9.- Ajuste la muserola
y el ahogadero. AJUSTE DE LA CABEZADA Una vez hemos
logrado colocar la cabezada al caballo, ésta deberá ser ajustada
correctamente, para garantizar la máxima seguridad y comodidad. Compruebe
uno a uno cada elemento de la cabezada: - Carrilleras: tenga en cuenta
que acortándolas o alargándolas modificará la posición
de la embocadura. - Testera: debe reposar sobre la nuca del caballo. Los
montantes deben abrocharse a ambos lados de la testera, a la misma altura y justo
por encima de los ojos. - Frontalera: debe estar lo suficientemente baja
para no rozarle las orejas al caballo. Una vez que ha sido abrochada, deberá
haber la suficiente holgura para poder pasar los dedos con comodidad. Tenga
en cuenta que si resulta demasiado larga, se desplazará hacia atrás
y si es muy corta, presionará sobre la base de las orejas, causando pellizcos
y rozaduras. - Ahogadero: una vez ajustado, deberá hacer el suficiente
espacio para poder pasar la mano entre el mismo y la quijada del caballo. Si está
demasiado apretado dificultará la respiración al bajar el caballo
la cabeza y el cuello. - Muserola: tras su ajuste deberá haber el
espacio suficiente para pasar dos dedos entre la muserola y la quijada. Debe estar
a una altura aproximada de 2,5 cm por debajo del hueso del carrillo. -
En caso de que el caballo vaya a ser embridado o conducido a la cuerda, las riendas
deberán cruzarse y hebillarse alrededor del cuello.
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| | | Ensillar
al caballo | | |
Para ensillar
un caballo, debemos proceder de la siguiente manera: Asegurarnos
que el lomo del animal este limpio y sano, sin viruta, barro seco, espinillas
ni heridas. Desde el lado izquierdo del mismo, se coloca la
sudadera a la altura de la cruz y se desliza hacia atrás para alisar el
pelo por debajo. Debe quedar pasando apenas la misma, en el caso de animales con
cruz alta o pasándola en ejemplares de cruz baja. Dado que es esencial
que no se produzca rozadura ya que es una zona de piel sensible.
Se coloca la montura, asegurándose de que los estribos están correctamente
colocados. Coloque la cincha a través de la silla y
colóquela suavemente sobre el dorso del caballo; para ello deberá
sostener el borrén delantero o pesilla con la mano izquierda y el trasero
con la derecha. Tire del sudadero desde la perilla para permitir
que el aire circule entre éste y el caballo. Por el
lado derecho asegúrese de que no hay dobleces en el sudadero.
Sujete la hebilla de la cincha a la derecha. Vuelva al lado izquierdo, tire
de la cincha desde debajo del caballo y sujete la hebilla de este lado.
La correcta posición de la silla de adiestramiento o doma, es colocar el
peso en el centro de gravedad del caballo, lo cual podemos ver cuando el caballo
se encuentra en reposo, en la intersección de una vertical imaginaria que
pasara a unos 15 cm . por detrás de la cruz y una horizontal por la línea
de los hombros y hacia atrás. La posición de la silla
de salto, va más adelantado, se deben utilizar estriberas más cortas
y una silla que le permita colocarse en la parte delanteras y sobre el nuevo centro
de gravedad. |
| | | El
casco | | |
Muchos veterinarios
y cuidadores coinciden al afirmar que "sin casco no hay caballo". Debemos
conocer correctamente la estructura de esta zona elemental del animal y saber
qué cuidados precisa. El casco está formado principalmente por tres
partes: - La Pared : es la zona exterior. Su crecimiento es hacia abajo
desde la corona.
- La Suela : parte ligeramente cóncava que cumple
la misión de proteger el casco de lesiones. Debemos tener mucho cuidado
con ella puesto que es muy delgada.
- La Ranilla : mecanismo amortiguador
y antideslizante que facilita que el casco se extienda y contraiga a cada paso.
Resulta fundamental mantenerlo en todo momento limpio para evitar problemas en
el casco.
Muchos se preguntarán por qué los caballos
que viven en libertad no precisan de todo este tipo de cuidados y viven largos
años sin problemas serios en sus cascos. El motivo es claro; el humano
le pide al animal la realización de una serie de tareas que el caballo
salvaje no tiene que realizar: cargar con un jinete, saltar, galopar sobre asfalto,
permanecer largas horas estabulado... todas estas actividades no son naturales
y provocan una tensión antinatural en los pies y piernas del animal. La
córnea del casco no deja de crecer durante toda la vida del caballo (se
calcula que aproximadamente un centímetro al mes de promedio), pero igualmente
se va desgastando, sobre todo si el animal trabaja sobre una superficie dura.
De ahí la necesidad de utilizar los herrajes, que servirán para
evitar el excesivo desgaste del casco. | | |
| Cúando
herrar al caballo | | |
La herradura
es como la "suela" que protege el casco del caballo; previene su desgaste
excesivo y lo cuida del deterioro. Algo fundamental sobre todo cuando el hombre
utiliza al caballo para la competición o para el trabajo. Hay quien
afirma que el herraje no es necesario si los cascos son duros y tienen buena forma,
con paredes fuertes y buenas ranillas; y si el animal firma fuerte y recto. A
la hora de determinar la necesidad de herrar al caballo deberemos tener en cuenta
el terreno en el que éste se mueve y el trabajo que realiza a lo largo
de la jornada. En este sentido, hay que considerar que los terrenos que no son
excesivamente duros, conllevan que el animal no precise de demasiada protección.
Tanto el recorte de los cascos como el herraje deberán realizarse
por el herrador con una periodicidad que dependerá directamente del nivel
y tipo de trabajo realizado por el animal, junto con su rapidez de crecimiento.
En principio podemos decir que ningún equino debería sobrepasar
las ocho semanas sin herrar (como tiempo límite) y que el periodo aceptable
de herraje es de las 4 a las 6 semanas. Debemos tener en cuenta que si dejamos
pasar un excesivo periodo de tiempo sin recortar, el equilibrio del casco se altera
de forma peligrosa, pudiendo llegar a provocar un daño permanente en la
pata del animal. El crecimiento del casco, el desgaste de la herradura
y su ajuste al casco son los factores principales a la hora de determinar cuándo
un caballo debe volver a ser herrado. Para saber si un herraje es bueno,
deberemos tener en cuenta los siguientes puntos: - Los clavos son del
tamaño correcto.
- Los talones quedan perfectamente protegidos por
el herraje.
- Los remaches se encuentran a alrededor de un tercio de la
altura.
Por otro lado, es importante señalar que cuando nuestro
animal se suelta junto a otros en el campo, lo más seguro es dejarlo
sin herrar. Entre caballos siempre pueden producirse roces y si uno llega a cocear
puede provocar serias heridas al compañero. De cualquier manera este es
un tema largamente discutido y que cuenta, como es normal, con detractores y con
seguidores. | | | | |